ideas-de-una-reconversion-catolica

Pedro F. Giffuni

Al igual que la mayoría de los latinoamericanos, yo nací en una tradición fuertemente Católica, no solo mis padres eran católicos , apostólicos romanos, sino que estudié en un colegio de sacerdotes benedictinos. Al igual que muchos latinoamericanos he visto pasar una oleada de movimientos cristianos “a secas” que terminaron por convencer a algunos miembros de mi familia. Durante dos años me vi obligado a asistir a un grupo “evangélico” y aunque debo admitir que nunca me sentí a gusto allí, si trate de sacar provecho de la situación y aprender de ellos. Eventualmente encontré que muchas de las cosas que había “aprendido” en este grupo no eran ciertas, y que debía comenzar de nuevo el camino de mi salvación. La idea de este artículo no es propiamente descalificar otras creencias y vivencias sino el de compartir algunos puntos, muy personales, que puedan ser útiles para un reencuentro espiritual.

En años recientes hemos visto en toda Latinoamérica el surgimiento de grupos cristianos, la gran mayoría con fuertes raíces en iglesias protestantes norteamericanas. Si descartamos algunos movimientos de cierta forma mas fanáticos, como los Testigos de Jehová y los Mormones, la gran mayoría de estos movimientos no tienen un legado histórico, mas allá de determinados pastores o lideres, y presentan grandes diferencias doctrinales entre si; en muchos casos no saben que son protestantes.

Protestantismo

El termino “protestantismo” se refiere a aquellos grupos que se originaron con Martín Lutero, y negaron la autoridad del Papa, son protestantes en cuanto rechazan al Papa y todo cuanto se identifique con la iglesia de Roma, en la cual se originaron pero donde no reconocen autoridad ni legado por parte de los apóstoles. Curiosamente el protestantismo jamás habría existido sin el catolicismo, y con el tiempo la Iglesia Católica ha preferido adoptar el termino “hermanos separados” que es mas correcto políticamente.

Veamos que es tan interesante de estas vertientes cristianas:

—Presentan un culto mas abierto: Contiene alabanza, en muchos casos mas extensiva que en las iglesias católicas, y se organiza muy bien el tema del sermón. También se permite un mayor tiempo para la integración de los miembros de la iglesia.

—Rechazan todo lo que no esté en la Biblia. Curiosamente la Biblia protestante es más corta que la Biblia Católica lo cual tiene consecuencias doctrinales, pero claramente la idea es tratar de mantener el mensaje de Jesús en su forma mas “pura”.

—Rechazan los Sacramentos Católicos: el bautismo católico no vale porque de eso uno ni se acuerda, la confesión no es necesaria (para eso hablamos con Dios), y la Eucaristía no es más que un pedazo de pan que se bendice para recordar a Jesús.

—Se rechaza la repetición incesante de oraciones prefabricadas como el Padre Nuestro, el Ave Maria, el Credo, y por supuesto el Rosario.

—Hay presentes manifestaciones del Espíritu Santo, milagros etc.

—Se rechazan las imágenes de santos por considerarlos idolatría, y hasta los crucifijos, por ser representaciones de dolor de inocentes.

En realidad el culto protestante es más agradable, y es más cercano al hombre común, y bien sabemos que el mensaje de Dios es para todos, no para unos pocos iluminados. Esto puede sonar como para un psicoanalista, pero Dios nos guía y habla frecuentemente: pese a que nosotros somos las mas interesados en buscarlo, es El quien nos busca y nos llama. Personalmente no descarto que Dios pueda hablar directamente con nosotros, pero éste rara vez es el caso, Dios no necesita hablarnos literalmente para que nosotros creamos en El. En mi caso, han habido por lo menos tres casos en que he sentido una intervención divina directa en mi vida, bien sea para corregir algún error que cometí o para mostrarme una mejor alternativa, y seguro han habido muchos mas de aquellos milagros silenciosos de los cuales no me enterare en esta vida.

Un giro de 180 grados

Mi pensamiento hace unos años era claro e inmutable: Dios se comunica de manera distinta con cada uno, y si la gente se siente mas cerca de Dios asistiendo al culto protestante, pues ciertamente es mejor esto a que repitan cada domingo un rito que no entienden. Algo, sin embargo, que nunca me termino de agradar del culto protestante eran las manifestaciones con gritos de algunos miembros… no solo no me permitían concentrarme como yo consideraba era correcto sino que parecían obedecer mas bien a necesidades personales de desahogarse de sus problemas. Otras cosas me parecían extrañas; inicialmente cuando participé del culto protestante no hacían bendición del pan, eventualmente la empezaron a hacer mensualmente pero a mi no me daban porque tenia que estar bautizado (de nuevo!), por otra parte, no cualquiera podía bautizarse, era necesario asistir por un tiempo y darse a conocer antes de ser aceptado. También me parecía muy extraño, en vez de pan especialmente preparado y vino, usaban un trozo de pan de mantequilla (también llamado blandito) de un supermercado y un jugo de uva o hasta gaseosa. El pastor no lo consideraba importante, y eventualmente a mi tampoco me importó.

Tal vez porque nunca me convertí, o talvez porque la practica protestante era suficientemente laxa, regresé a mi Iglesia Católica,. Los pastores protestantes nos instaban a leer la Biblia, y esto era algo que uno podría hacer sin necesidad del pastor, así que el culto protestante no era para mi muy necesario, pero además personalmente me sentía más tranquilo y relajado en la Iglesia Católica. Muchos años después, mientras estudiaba en Estados Unidos, un compañero de universidad me insistió que lo acompañara a su iglesia y aunque renuente, pues yo estaba asistiendo a la Iglesia Católica, eventualmente acepté asistir una sola vez. Al entrar, por costumbre, me arrodille ante el altar y me di una bendición, pero la gente se quedo mirándome raro: en ese momento me entro un sentimiento muy extraño… Dios no estaba allí !

Solo hace poco entendí ese sentimiento… no era, como yo pensé, que estuviera siendo irrespetuoso con mis hermanos separados, al fin y al cabo Dios esta en todas partes… es que allá no había la Sagrada Eucaristía. La Sagrada Eucaristía es El… es Dios hecho carne, y el sentimiento profundo que tuve ese día se llama Espíritu Santo. Lento pero seguro, el Espíritu Santo me había llevado a recordar lo que había olvidado en mi corta estadía en el protestantismo… es El Cuerpo… Como pude yo ser tan ciego?? Parece pan pero es el cuerpo de Cristo, no puede Dios hacer eso? Hasta me encontré que en muchas ocasiones ha sangrado y se pueden visitar iglesias en Italia con hostias que sangran, al igual que algunas misas en la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe. ¡Si los sacerdotes católicos siempre han adorado ese “trozo de pan”, inclusive, durante los primeros días del cristianismo bajo el Imperio Romano, los cristianos eran acusados de ser antropófagos porque se comían la carne de su propio profeta!

Bueno… veamos… que una hostia sangre tiene consecuencias: son los cuerpos, no los trozos de pan los que sangran, y como consecuencia no solo se comprueba que Jesús efectivamente murió en una cruz por nosotros, lógicamente r el Sacramento de la Eucaristía es cierto cierto, y el sacerdote Católico tiene el poder de convertir una hostia de pan en el cuerpo de Cristo. Debe haber algo mal. miremos en la Biblia, Jesús dice “haced esto en conmemoración mía” pero antes dice “este es mi cuerpo” (Mateo 26).

Total. si… es El Cuerpo, pero que hay de los otros sacramentos? El bautismo limpia el pecado original y los pecados que llevamos por virtud de nuestros antepasados (si esto es algo difícil de entender, pero esta en la Biblia) y nos da una marca de pertenencia a la iglesia de Dios, también nos da una primera infusión del Espíritu Santo. Los protestantes dicen que esto no tiene sentido porque uno normalmente no esta en edad de aceptar estos dones. Tiene Dios que pedirnos permiso para perdonar estos pecados que no cometimos? Por que necesitamos una edad mas madura para recibir el Espíritu Santo? El bautismo de niños ocurre desde la primera Iglesia así que me inclino por la interpretación Católica. Y la confesión? Cuando uno se confiesa con un sacerdote, Dios esta ahí, y ciertamente la confesión es un sacramento dado a los apóstoles, así que parece perfectamente válido. Con la mano en el corazón, cuanta gente ha escuchado directamente de Dios “te absuelvo”? Hay gobernantes que dicen que hablan con Dios, y toman decisiones equivocadas, podemos creerles también? Para entenderlos lo más recomendable es el Catecismo de la Iglesia Católica, que ciertamente trae todas las citas bíblicas necesarias. En verdad la mejor explicación de los sacramentos está en el Catecismo de la Iglesia Católica, con suficientes citas bíblicas para entender que sucede.

Bueno veamos mi lista de diferencias con los cultos protestantes.

—El culto protestante es mas alegre y facilita mas la integración de la iglesia, pero la misa es para Dios, no para nuestros egos. En el culto protestante, el pastor escoge un tema y toma partes de la Biblia para apoyarse y sustentar su interpretación, en la Iglesia Católica se toma un lleva un orden distinto de acuerdo a la fecha del año, pero además de hacer paralelos entre antiguo y nuevo testamento, hay especial cuidado por estudiar la Biblia en su totalidad: asistiendo a todas las liturgias, se lee toda la Biblia en 3 años.. Ciertamente hacen falta más grupos de oración, reuniones sociales y demás actividades en la Iglesia Católica, pero hay que decir que hay movimientos de Renovación Carismática en la Iglesia Católica, y que éstos no son el resultado de una moda reciente sino que se vienen preparado desde el Concilio Vaticano II.

—La Biblia es un documento maravilloso y ciertamente no nos miente, pero la traducción fiel del antiguo griego literalmente es imposible y pareciera que no es la misma para todos, ya que muchas Biblia protestantes hacen una traducción diferente en asuntos importantes (incluidos los mandamientos) y no incluyen libros como Macabeos 2 (que sugiere la existencia del purgatorio). Tampoco es un documento completo: en algunas partes hay referencia a libros que se perdieron hace tiempo (El Libro de Guerras, El libro de los Justos, etc.). Recordemos.. Jesús no escribió ningún libro, ni dejo instrucciones de documentar todo a sus portavoces. San Pablo ni siquiera conoció a Jesús, y como dice en los evangelios… todo lo que enseñó Jesús no se puede escribir en ningún libro. Jesús nos dejo su Espíritu Santo por El tenemos dogmas, ampliamente aceptados, que no están en la Biblia, como el de la Santísima Trinidad. Claramente también dependemos de la tradición cristiana y del legado que el Espíritu Santo nos ha dejado a través de más de 2000 años. Las apariciones que han sido aprobadas por la Iglesia Católica no cambian el mensaje esencial pero son una fuente indudable para mejorar nuestra relación con Dios.

—Considero que los sacramentos son las herramientas más importantes que nos da la Iglesia en nuestra búsqueda natural de Dios y son la fuente de todas las gracias que necesitamos para nuestra salvación. Jesús nos dice que quien no recibe la Eucaristía no tendrá vida (Juan 6). Entender que la Eucaristía es el Cuerpo de Cristo significó, para mí, un verdadero cambio. Propongo un experimento sencillo: hacer una buena confesión, y comulgar varios días consecutivos.

—Respecto a la repetición, hay Salmos de la Biblia que se repiten, e indudablemente hay palabras como “te amo” que uno no repite suficientemente en la vida, sin embargo, es cierto que la repetición puede no tener sentido en muchas ocasiones. Personalmente aprendí unas cositas rezando el Rosario: no hay dos Avemarías iguales, uno cambia el tiempo, la intensidad, el énfasis y hasta el estado de ánimo en cada una de ellas inconscientemente así que cada Avemaría es distinta a la anterior, además, para un devoto cada Avemaría debe ser más intensa y más “sentida” que la anterior. Algo que yo considero muy importante de las oraciones “prefabricadas” es que uno siempre esta tratando de decir (y hacer) lo que Dios quiere, no lo que uno quiere. No soy quien para decirlo, pero creo que todo lo demás siendo igual, Dios prefiere a los hijos obedientes y humildes, y no a los buenos poetas.

—Un punto interesante de los movimientos no Católicos donde hay milagros es… ¿cómo no creer en los milagros de los protestantes pero si en los milagros de los Católicos (la Virgen en Lourdes, por ejemplo) ¿ ¿Será un engaño de origen sobrenatural, o de verdad el Espíritu Santo esta allí? Si bien todo es posible, yo creo que efectivamente el Espíritu Santo está presente en movimientos no Católicos, pero aquí viene un concepto esencial: los milagros, cada vez que ocurren, no son para gloria del que los realiza, sino para conversión de las personas que se benefician de ellos. El hecho de que alguien pueda realizar milagros en nombre de Jesús no garantiza la salvación de la persona que “realiza” el milagro. Nuestra obligación es buscar nuestra santificación y no los milagros, además que hay que tener especial cuidado de aquellos que aprovechan los dones de Dios para hacer negocio de ellos.

—Respecto a las imágenes, hay una prohibición explicita en el Antiguo Testamento de adorar imágenes de falsos dioses. Antes de la venida de Jesús no teníamos ninguna imagen de nuestro Dios, pero ya existían imágenes de Serafines que adornaban el arca de la Alianza, sin que estas fueran imágenes de adoración. Aunque ciertamente se han presentado abusos, es necesario decir que para los Católicos las imágenes de Jesús, la Virgen, y los Santos son comparables a cargar fotos de la familia en la billetera, o desplegar la bandera del país en la entrada. No son las imágenes propiamente las que se adoran, pero es bien sabido que milagros ocurren cuando los devotos ponen su fe en imágenes bendecidas. Se sabe también que los restos de los Santos, templos del Espíritu Santo, realizan milagros aún después de muertos. No son muchos los “sacramentales” que la iglesia ha comprobado y aprobado a través de los años: recientemente estoy cargando conmigo una Medalla de San Benito, un Medalla de la Inmaculada Concepción y un Escapulario de la Virgen del Carmen. También poseo una tarjetita con el Sagrado Corazón de Jesús en mi billetera. Todas estas medallas tienen un motivo, o más bien una historia detrás de ellos, y aunque a veces me parece exagerado nunca sobra tener estas muestras de lo que uno cree. También es un acto de fe: si un hombre en nombre de Dios tiene el poder de convertir un trozo de pan en el cuerpo de Cristo, ciertamente puede interceder para que Dios proteja al portador de una medalla.

No puedo dejar de mencionar a la Santísima Virgen Maria, aunque sea brevemente. La Virgen María es el Arca de la Nueva Alianza, motivo por el cual su concepción debió ser inmaculada, como lo dice un dogma de la Iglesia Católica. Maria es nuestra segunda Eva, la que aparece desde Génesis como aquella que separa a la serpiente del hombre y le aplastara la cabeza. Tanto nos amo Jesús que estando en la cruz, nos dejo a su madre. No podemos querer a Jesús sin querer y honrar a Su Madre como El siempre hizo.

En realidad, he encontrado muchos buenos motivos por los cuales debo estar a gusto en mi iglesia y no en el culto protestante y el objetivo de este artículo era, precisamente, compartir algunos de ellos. No puedo decir que haya maldad en otras iglesias cristianas, pues siempre que esté el mensaje de Cristo seremos miembros de una sola familia pero si puedo decir que las oportunidades de salvación son mucho mayores en la Iglesia Católica. En mi caso fue necesario separarme un poco de la Iglesia, andar un tiempo solo en un desierto de fe, para darme cuenta de estos detalles significativos que conforman mi fe. Por supuesto, mi conversión no ha terminado, y solo puedo esperar que los lectores sigan el mismo espíritu que me llevo a mí a reencontrarme con mi Iglesia.