jrr-tolkien-gracia-temprana

Ignacio de Argenzola

Soy cristiano, eso se deduce fácilmente de leer mis libros. De hecho, soy un católico romano — John Ronald Reuel Tolkien

J. R. R. Tolkien nació el 3 de enero de 1892 en Bloemfontein en el Estado Libre de Orange (ahora la República Sudafricana), pero a la edad de cuatro años regresó a Inglaterra con su madre y su hermano.

A la muerte de su padre la familia se mudó a Sarehole, en el rincón sudeste de Birmingham. Tolkien tuvo una infancia feliz en el campo y su apetencia por el ambiente rural puede verse claramente en sus dibujos.

Su madre murió cuando Tolkien tenía sólo doce años y tanto él como su hermano fueron entregados a la custodia del sacerdote de la parroquia local para ser enviados a King Edward’s School, Birmingham, donde Tolkien aprendió a trabajar brillantemente en los clásicos. Después de completar sus primeros años en Literatura Inglesa en Oxford, Tolkien se casó con Edith Bratt. Pronto fue reclutado para luchar en la Gran Guerra, participando en la batalla del Somme. Después de la guerra obtuvo un puesto como redactor en el New English Dictionary y comenzó a escribir las leyendas que originalmente se llamaban The Book of Lost Tales (El Libro de Relatos Perdidos) y que, con el tiempo se convertiría en The Silmarillion.

En 1920 Tolkien fue designado como Lector del Idioma Inglés en la Universidad de Leeds, el principio de su distinguida carrera académica que culmina como profesor en la cátedra Rawlinson y Bosworth para Anglosajón en Oxford. Entretanto Tolkien escribe para sus hijos y les cuenta la historia de The Hobbit. Es su editor, Stanley Unwin, quien le pide una secuela a esa obra, lo que resulta en El Señor de los Anillos, una historia de escala colosal que tomó doce años para ser completada y que no fue publicada hasta el tiempo en que Tolkien estaba ya por retirarse. Durante su retiro Tolkien y su esposa vivieron cerca de Oxford, luego en Bournemouth. El profesor regresó a Oxford luego de la muerte de su esposa en 1971. Murió el 2 de septiembre de 1973 dejando el Silmarillion para ser editado por su hijo, Christopher.

Infancia

Tolkien tenía sólo tres años y su hermano Hilario solamente un año de edad cuando regresaron de Sudáfrica con su madre, Mabel. Su padre, Arthur, un banquero de origen inglés, planeaba unírseles pronto pero murió afectado de fiebre reumática en febrero de 1896. Agobiada por la pena, Mabel llevaba a los niños todos los domingos al servicio anglicano. Pero esa rutina cambió drásticamente cuando un domingo comenzaron a ir a la iglesia católica de Saint Anne en los arrabales de Birmingham. Mabel había decidido convertirse al catolicismo por razones que ella nunca explicó. En la primavera de 1900 cuando Tolkien tenía ocho años de edad la familia fue recibida en la Iglesia Católica.

La repentina conversión desató la ira de los familiares, muy opuestos ellos al catolicismo. Los parientes de Mabel eran unitaristas y los del lado paterno eran bautistas. Ambos lados dejaron de sostener inmediatamente a la viuda y a los niños (es posible que no conocieran los consejos de Santiago en lo referente a las viudas y los huérfanos.) Estas acciones no hicieron sino fortalecer la posición de Mabel que se propuso formar a sus hijos en su nueva fe.

El Padre Francis Xavier Morgan, párroco local, un hombre amable y siempre de buen humor, se interesó en esta nueva familia de su parroquia, visitándolos con frecuencia y sirviendo como figura paternal para John y Hilario. Pronto, el exceso de trabajo y esfuerzo que requería el criar a los dos muchachos afectó a Mabel, quien debió ser hospitalizada con diabetes. Los niños fueron enviados a quedarse con sus parientes. En junio de 1904 Mabel tuvo una leve mejoría. Determinada a mantener unida a la familia, le pidió al Padre Morgan que encontrara a una familia católica con quien dejar a sus hijos. El sacerdote acomodó a los muchachos con el cartero de la localidad y con la esposa de éste. A la llegada del otoño ese mismo año, Mabel entró en un coma diabético falleciendo poco después. De esta época Tolkien recuerda un fortalecimiento de su fe y dice: «Mi querida madre fue una verdadera mártir. Dios no le da a cualquiera las gracias que El nos ha dado a Hilario y a mí. Tuvimos una madre que pereció trabajando duramente y pasando tremendas necesidades para que sus hijos se quedaran en la fe.»

Para aprender caridad y amor

Los parientes querían internar a los Tolkien en una escuela protestante pero pronto descubrieron que Mabel se les había adelantado, otorgando la custodia de sus hijos al Padre Morgan. El párroco les encontró un lugar donde vivir y se encargó de sus estudios usando los fondos de su propia familia. Los llevaba de vacaciones todos los veranos. Tolkien dice del P. Morgan «De él aprendí a obrar con caridad y a perdonar.»

Cuando Tolkien tenía dieciséis años, se enamoró perdidamente de Edith Bratt, quien, como él, era huérfana. Viendo que el joven romance afectaba malamente los estudios del joven, el Padre Morgan le prohibió ver a la muchacha hasta que ambos hubieran alcanzado la mayoría de edad. Fue obedecido al pie de la letra. Entre tanto Tolkien se trasladó a Oxford continuando sus estudios. La medianoche del día en que cumplió veintiún años le escribió a Edith y en unos días se comprometieron para casarse. Corría el año de 1911.

Edith le había confesado a Tolkien que quería hacerse católica pero sabía que sus tutores no se lo permitirían. Tolkien le relató entonces la lucha de su madre por mantener la fe y Edith le escribió un día: «Creo sinceramente que ni un corazón dividido ni el miedo a nada en el mundo debe distraernos de seguir la luz sin vacilar.»

Cuando Edith le dijo a sus tíos que pensaba convertirse, éstos la desheredaron. El 8 de enero de 1914 fue recibida en la Iglesia. Al año siguiente Tolkien se graduó en Oxford y fue enlistado como subteniente para pelear en la Primera Guerra Mundial. Edith y John se casaron el 22 de Marzo de 1916 antes de que él partiera para Francia. Los casó el Padre Morgan.

Tolkien fue toda su vida un devoto y fiel católico, criando a sus hijos en la fe aun cuando el interés de Edith en el catolicismo se apagaba. Su hijo mayor abrazó el sacerdocio.

La obra de Tolkien tiene fuertes elementos religiosos y en ella hay una intención cierta de pasarle a sus hijos la fe en Dios y el discernimiento del bien y del mal. El Señor de los Anillos, es un libro fundamentalmente religioso y católico. No fue esa su primera intención, nos confiesa Tolkien, pero en la revisión admite que conscientemente se esforzó por incorporar elementos de la fe.

En suma, la vida de J. R. R. Tolkien es una vida tocada por una especial gracia de Dios desde los primeros años. Este profesor tranquilo y amante de la vida de familia ha enriquecido el idioma inglés y la literatura del mundo con uno de sus sagas más cautivantes y permanentes.